

¿Dónde te ves en 5 años?
Parar para poder seguir
Hacer un viaje, contrariamente a lo que podemos pensar por su propia idiosincrasia, nos obliga a parar. Frenamos en seco la rutina de trabajo, los procesos más automáticos. Los pequeños mecanismos del día a día.
El viaje es un movimiento hacia afuera, hacia otro lugar en el que no vivimos. Pero nos mueve dentro muchas cosas. También incomodidades. El viaje como movimiento hacia una misma, por narices, porque sí, porque no me queda de otra cuando viajo. Tengo que enfrentarme a mi orden o desorden, físico y mental. A mi seguridad o inseguridad. A mi capacidad de organizarme en tiempo y espacio. A gestionar frustraciones si las cosas no salen bien. Es un buen gimnasio.
Muchas veces necesitamos parar, salir de nuestra rutina y poder mirar dentro de nosotras. Y también para poder ver y valorar lo que hay fuera.
Hay preguntas que pueden aparecer que no habíamos escuchado y respuestas que siempre estuvieron allí pero que no habíamos visto.
Viajar nos puede ayudar a parar para poder seguir. O empezar de nuevo. Existen momentos cruciales de cambios, hitos, movimientos que nos apelan a construir nuevos recursos que no podemos ignorar.
De repente la vida cambia abruptamente y tengo que hacer algo. Saber si estamos yendo en la dirección adecuada es importante
.

¿Estoy donde quiero estar? ¿Dónde me veo en 5 años?
Pues bien, esto me sucedió hace un mes. Este año llegó a un momento crucial de mi vida, cumplo 40 años. Parece que cumplir 40 años es algo importante que me cambiará por completo como mujer. Dudo mucho que así sea, pero decidí parar y reflexionar sobre todo esto antes de enfrentarme a mi cumpleaños.
Una de mis amigas de la infancia, cumple un mes antes que yo y se encontraba viviendo en Ciudad de México. Decidí celebrar el 40 cumpleaños de mi amiga de una manera especial: viajando a verla a la fascinante Ciudad de México. De paso frenaba en seco mi vida, en busca de respuestas a preguntas que llevaba un tiempo posponiendo y me preparaba, así, para la llegada de mi propio cumpleaños. Un autorregalo. Un ensayo. Una preparación.
Fueron muchas horas de vuelos.
Me dio tiempo a pensar.
También me dio tiempo a que no me apeteciera pensar más.